Nuestros Patronos

Los santos fueron personas comunes, como todos los cristianos, pero que por la gracia divina y la perseverancia en la fidelidad a Cristo, aprendieron a hacer la voluntad de Dios en todos los momentos de su vida. En el ejercicio de la práctica de las virtudes heroicas, unieron sus acciones y sacrificios a Nuestro Señor Jesucristo.

De esta forma, los santos son llamados por la Iglesia de "Bienaventurados", "felices", ya que son seres los cuales Dios resplandece en su gloria. Llevan todos a contemplar la grandeza de Dios como luceros que iluminan el camino de aquellos que quieren seguir fieles a Jesucristo.

En el Catecismo de la Iglesia Católica n.956, se encuentra la siguiente explicación sobre la intercesión de los santos: "por el hecho de los habitantes del cielo estén unidos más estrechamente con Cristo, consolidan firmemente en la santidad a toda la Iglesia. Ellos no dejan de interceder por nosotros ante el Padre, presentando los méritos alcanzados en la tierra por el único mediador de Dios y de los hombres, Cristo Jesús. Por lo tanto, por la solicitud fraterna de ellos, nuestra debilidad recibe la ayuda más valiosa”.

En la Biblia también encontramos pasajes que confirman la existencia e importancia de la intercesión de los santos para nuestra vida, siendo una de ellas: "... pero los que sean juzgados dignos de tener parte en el otro mundo y en la resurrección de los muertos, no toman ni mujer ni marido, como también no pueden morir: porque son semejantes a los ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección. Oren, que los muertos resucitan, también Moisés lo índico en el pasaje de la zarza, cuando dice: El Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Ora, él no es Dios de los muertos, sino de los vivos; todos, de hecho, viven para Él" (Lc 20, 35-38).

Por lo tanto, comprendiendo la importancia de la intercesión de los santos para la vida espiritual, para la caminada en la tierra y, principalmente, en cuanto al testimonio que dejan para todos los cristianos que buscan la perfección cristiana, la Comunidad Mirada Misericordiosa adopto algunos santos como patronos, que son especialmente invocados por su fundador y también por los miembros.



Los Santos Patronos de la comunidad mirada misericordiosa son:

  • Virgen Patrona de la CMM: la Virgen de Guadalupe, Madre de la Misericordia.
  • Santos Patronos: San Pío de Pietrelcina y la pareja San Luis y María Zelia Guérin, padres de Santa Teresa del Niño Jesús.
  • Santos Co-Patronos: Santa Faustina Kowalska, San Juan Pablo II y Santa Margarita María de Alacoque.
  • Patrono Celestial: San Miguel Arcángel

Patronos

VIRGEN DE GUADALUPE, MADRE DE LA MISERICORDIA

En el año 1531, un sábado, sucedió la primera aparición de la Virgen María bajo el título de Guadalupe. En la colina del Tepeyac, cerca de Ciudad de México, un indígena caminaba para participar en la Santa Misa cuando la Virgen se le apareció. Este indígena se llamaba Juan Diego (canonizado por el Papa Juan Pablo II en 2002).

La Virgen Maria se identificó como la Madre del verdadero Dios" y pidió a Juan Diego que fuera hasta donde el obispo y le pidiera que en aquel lugar fuera construido un santuario para la honra y la gloria de Dios. El obispo local le pidió al indígena una señal de la Virgen, para comprobar la veracidad de la información. Solamente en la tercera aparición a Juan Diego, en un momento en que buscaba a un sacerdote para su tío que estaba enfermo, le fue concedida la señal.

La Virgen Maria se le apareció y le dio la siguiente instrucción: "escucha, hijo mío, no hay nada que temer, no te asustes ni te preocupes; no temas por esta enfermedad, ni cualquier otra incomodidad o malestar. ¿No estoy yo aquí, a tu lado? Soy tu madre generosa. Acaso no te he elegido para mí y estas bajo mi cuidado? ¿Qué deseas más que esto? No permita que nada te aflija o te perturbe. En cuanto a la enfermedad de su tío, no es mortal. Le pido, que creas ahora mismo, porque él ya está curada. Querido hijo, esas rosas son la señal que le vas a llevar al Obispo. Dile en mi nombre que en estas rosas vera mi voluntad y la cumplirá. Tú eres mi embajador y mereces toda mi confianza. Al llegar frente a él desdoble su "tilma" (túnica) y muéstrale lo que cargas, pero sólo en su presencia. Dile todo lo que has visto y oído sin omitir nada... "

El Obispo entonces, vio las rosas y también el milagro de la imagen de la Virgen de Guadalupe, estampada en el manto del humilde indígena. En ese momento reconoció la veracidad de las palabras del indígena, llevo el manto con la imagen de la Virgen a la capilla, y allí, en medio de las lágrimas, pidió perdón a la Virgen. Fue el día 12 de diciembre 1531.

En cuanto al tío de Juan Diego, cuando fue visitado estaba sin él, y le dice: "Yo también la vi. Ella vino a la casa y me hablo a mí. También me dijo que quería construir un templo en la colina del Tepeyac y que su imagen sería llamada “Santa María de Guadalupe”, aunque no explicó por qué. Delante de todo esto, muchos se convertirán, y el santuario fue construido.

El gran milagro de la Virgen de Guadalupe es su propia imagen. El tejido, hecho de cactus, no debería durar más de 20 años y este ha existido por más de cuatro siglos y medio. Durante 16 años, el tejido estuvo completamente desprotegido, y teniendo en cuenta que la imagen nunca fue retocada, y hasta hoy, los expertos en pintura y productos químicos no han encontrado en el tejido ningún signo de corrupción.

En el año de 1971 algunos expertos dejaron caer accidentalmente ácido nítrico sobre toda la pintura, pero ni la fuerza de un ácido tan corrosivo, daño o mancho la imagen. Además de las rosas y de la estampa de la imagen de la Virgen de Guadalupe, se descubrió que la figura de Juan Diego, el Obispo y el intérprete, se reflejan y quedo grabada en los ojos de la imagen de la Virgen, por lo que los científicos llegaron a la conclusión que no es una pintura, sino que las imágenes están grabadas en el ojo de una persona viva.

Sobre los milagros de las apariciones de Guadalupe, declaro el Papa Benedicto XIV en 1754: "En ella todo es milagroso: una imagen que proviene de flores recogidas en una tierra totalmente estéril, en el que sólo pueden crecer espinas... una imagen impresa en una tela tan delgada que a través de ella se puede ver al pueblo y la nave de la iglesia... Dios no lo hizo así con ninguna otra nación. "

Coronada en 1875 durante el pontificado de León XIII, la Virgen de Guadalupe fue declarada "Patrona de toda América" ​​por el Papa Pío XII el 12 de octubre de 1945. Y en el día 27 de enero de 1979, durante su viaje apostólico a México el Papa Juan Pablo II visitó el santuario de la Virgen de Guadalupe y consagro la Virgen a toda América Latina, de la cual la Virgen de Guadalupe es la patrona.

SAN PADRE PIO (1887-1968)


Francesco Forgione nació el 25 de mayo, 1887 en la ciudad de Pietrelcina, Italia. Fue uno de los siete hijos de Grazio Forgione y María Giuseppa De Nunzio. Fue el primer sacerdote de la historia de la iglesia en recibir los estigmas de Cristo.

Al darse cuenta de que su misión era recibir en sí mismo el sufrimiento de los hijos de Dios, recibe como confirmación de Cristo las señales de la pasión en su propio cuerpo. Se había fijado en sí mismo su misión.

Entregándose por completo al Ministerio de la confesión, buscaba por este sacramento aliviar el enorme sufrimiento del corazón de los fieles y liberarlos de las garras del demonio, denominado por San Padre Pio como "Barba Azul". Torturado, tentado y muchas veces probado por el demonio, pues él sabía de la astucia del enemigo para desviar a los hijos de Dios del camino de la fe.

San Padre Pio recibió también de Dios como inspiración, la misión de construir un gran hospital, conocido como la "Casa de alivio del sufrimiento", el cual sería una referencia en toda Europa.

Los estigmas en sus manos, pies y la transverberación duraron cincuenta años. Se iniciaron el 20 de septiembre de 1918 hasta el 23 de septiembre de 1968. Un día antes de su muerte, las heridas se cerraron milagrosamente.

A partir de la comprobación del don de la bilocación y de diversos milagros, incluyendo la intercesión para la recuperación de pequeño Mateo Pio Colella, que logró el milagro de la curación (Mateo estaba en estado de coma como producto de una enfermedad grave, identificada en su momento como meningitis fulminante), se instauro un proceso canónico que hizo del fraile un santo.

El cuerpo del Padre Pío fue exhumado el 20 de abril de 2008 y se encontró incorrupto. Fue puesto en exposición pública en la cripta de la Iglesia de Santa Maria de las Gracias en San Giovanni Rotondo, como parte de las celebraciones en memoria de los 40 años de su muerte. Siendo Papa San Juan Pablo II, hablaba sobre San Padre Pio: "Por encima de todo, era un religioso que realmente amo a Cristo crucificado. Participó en el misterio de la Cruz.".

PADRE PIO y la VIRGEM MARIA

En los casos más urgentes y complicados San Padre Pio decía: "Estos, solamente la Virgen", tal era su confianza en nuestra Madre del cielo, a quien él tanto amaba, y de ella quería obtener sus virtudes. Escribió a menudo sobre su amor por la Madre de Dios y una de sus frases, dice: "descansa tu oído en su corazón maternal y escucha sus sugerencias, y así se sentirá nacer en ti los mejores deseos de perfección." San Padre Pio consideraba a la Virgen como una grande fuerza de armonía y orientación implícita en el Santo Sacramento de la Confesión y dijo, "para entender el Sacramento y hacerlo dar más frutos, debes entregarte a las inspiraciones y la dirección de la Virgen". Como un verdadero hijo de la Virgen María, era dedicado al Rosario. Muchas fotografías lo muestran con su mano derecha en el bolsillo, en el que siempre mantuvo el Rosario. Como un hijo fiel, instó a todos los católicos a "amar a la Virgen y rezar el Rosario, porque el Rosario es el arma contra los males del mundo."

Cuando le preguntaron cuál es el papel de la Virgen en el plan de salvación de Dios, respondía diciendo que "todas las gracias dadas por Dios pasan por su bien aventurada Madre." Fue por este motivo que celebraba la misa de la Inmaculada casi todos los días en la última década de su vida terrenal. La Virgen fue una presencia constante en su vida y decía el santo: "Ella me acompaña al altar y se encuentra a mi lado mientras yo celebro la Santa Misa".

Oración del Padre Pio


"Jesús, que nada me separa de ti, ni la vida, ni la muerte. Siguiéndote en vida, conectado a ti con amor, me sea concedido expirar contigo en el Calvario, para subir contigo a la gloria eterna; te seguiré en las tribulaciones y en las persecuciones, para ser un día digno de amarte en la revelada gloria del Cielo; para cantarte un himno de agradecimiento por todos tus sufrimientos por mí. Jesús, que yo también enfrente como tú, con una serena paz y tranquilidad, todas las penas y trabajos que se pueden encontrar en esta tierra; uno todo tus méritos, tus dolores, tu expiación, tus lágrimas con el fin de colaborar contigo para mi salvación y para alejarme de todo pecado - causa que te hizo sudar sangre y Te redujo a la muerte. Destruye en mí todo lo que no sea de tu agrado. Con el fuego de tu santa caridad, escribe en mi corazón todos tus dolores. Abrázame fuertemente a ti, de manera tan estrecha y tan suave, que jamás Te abandone en tus dolores. Amén! "

San LoUIS y MARIA ZÉLIA GUÉRIN (Padres de Santa TereSita del niño Jesus)


Louis Martin (1823-1894), padre de Santa Teresa del Niño Jesús, nació en Bordeaux el 22 de agosto de 1923. En 1842, Louis comenzó a aprender el oficio de la relojería. A los 20 años intento ingresar en el gran Monasterio de San Bernardo, pero no fue aceptado porque no sabía latín. En aquel entonces, regreso a la profesión de relojero y joyero.

La Madre de Santa Teresita, Celia Guérin Martin nació en Gadelain en el año 1837. La familia se estableció en Alecon, donde estudió en el convento de la Adoración Perpetua. Desde joven, sentía inclinación a la vida religiosa, sin embargo, como Louis, no tuvo éxito. Se decidió a solicitar la admisión con las hermanas de la caridad en San Vicente de Paul, sin embargo la superiora decidió que ella no tenía vocación.

La Vida Matrimonial


Louis y Celia se conocieron cuando caminaban sobre el puente de San Leonardo en Alencon, Francia. Se casaron el 12 de julio 1858 en la Iglesia de Notre Dame en la misma región y en los primeros meses de matrimonio vivieron como hermanos. Sin embargo, en una conversación con un sacerdote, fueron convencidos de tener una prole numerosa. La pareja tuvo 9 hijos - 7 varones y 2 mujeres. Las cinco chicas que vivieron hasta la edad adulta, siguieron la vida religiosa: María, Paulina, Teresa y Celina, entraron al Carmelo y Leonia para la visitación.

El hogar de la pareja Louis y Celia vivía un auténtico espíritu cristiano. Además de un gran amor entre ellos, los unió un intenso amor religioso y un profundo apego a la Virgen. La vida de la pareja incluía la misa diaria, comuniones frecuentes y la adoración del Santísimo Sacramento. Tenían el hábito de la confesión de forma frecuente, peregrinaciones y retiros espirituales, participación activa en la parroquia y experiencias de las prácticas religiosas católicas. Fueron también muy caritativos. Invitaban a los pobres a comer con ellos en casa, visitaban a los ancianos y enseñaron a sus hijos a tratar a los pobres como iguales. Fueron tan buenos que una vez Santa Teresita dijo al Padre Bellière: "El buen Dios me dio un padre y una madre más dignos del cielo que de la tierra"

Víctima de un cáncer que le causó mucho sufrimiento, Zelia se mantuvo serena y con la fe constante hasta su muerte en 1877. El Sr. Martin fue diagnosticado con una arteriosclerosis cerebral que lo llevo a la pérdida de las facultades mentales, y murió a los 71 años el 29 de julio 1894.

Los procesos de canonización de Zelia y Louis fueron instruidos por separado por las diócesis de Bayeux-Lisieux y de Seéz, entre los años 1957 a 1960. El 24 de marzo de 1994, fueron declarados venerables por el entonces Papa San Juan Pablo II, siempre mostro interés en canonizar parejas a fin de mostrar que es posible llegar a la santidad a través del sacramento del matrimonio. La beatificación de la pareja se llevó a cabo el 19 de octubre de 2008, en una ceremonia celebrada por el Papa emérito Benedicto XVI en la Basílica de Lisieux, en Francia. El 18 de octubre 2015 los padres de Santa Teresita fueron canonizados por el Papa Francisco cuando era el Sínodo de los Obispos sobre la Familia en el Vaticano. La pareja fue considerada ejemplo concreto de la santidad de la familia.

El día de la memoria litúrgica de Louis y Celia es celebrado el 12 de julio, el día de su aniversario de matrimonio.

CO-PATRONOS:

SANTA FAUSTINA KOWALSKA(1905 - 1938)


Helena Kowalska (nombre de nacimiento) nació en Polonia en Glogowiec, el 25/08/1905, la tercera de diez hijos. Su familia era muy pobre lo que le permitió concluir sólo tres años de estudio. Era una familia de aldeanos muy piadosos.

Desde pequeña se destacó por la piedad, amor a la oración, la diligencia, la obediencia, y también por una gran sensibilidad a las miserias humanas.

A los siete años, Helena Kowalska, sintió el llamado de Dios a la vida religiosa. A los dieciocho años, la joven les pidió permiso a los padres para entrar en el convento, pero ellos se negaron, lo que la hizo renunciar a la idea durante un tiempo. Sin embargo, el mismo Jesús lo llama:

"En una ocasión, yo estaba con una de mis hermanas en una fiesta. Mientras que todos se divertían mucho, mi alma sintió tormentos interiores. En el momento en que empecé a bailar, de repente vi a Jesús a mi lado, Jesus sufrido, despojado de sus vestiduras, todo cubierto de heridas y me dijo estas palabras: "¿Cuánto tiempo debo ser paciente contigo y hasta cuando me decepcionarás? "En ese momento se detuvo la música en vivo, no vi más a la gente que estaba conmigo, sólo Jesús y yo permanecíamos allí. Me senté al lado de mi hermana, disimulando que estaba con un dolor de cabeza. Entonces, me aleje discretamente de los que me acompañaron y fui a la catedral de San Estanislao Kostka. Estaba empezando a oscurecer y había poca gente en la catedral. Sin prestar atención a nada de lo que estaba ocurriendo a mí alrededor, me quedé boca abajo ante el Santísimo Sacramento y le pedí al Señor que me permitiera saber qué debía hacer a continuación. Entonces, oí estas palabras: "ve inmediatamente a Varsovia (Polonia) y allá entraras en el convento”. Cuando termine la oración, me levanté, fui a casa y preparé las cosas necesarias. De la forma en que pude, le conté a mi hermana lo que había sucedido en mi alma. Le pedí que me despidiera de mis padres y sólo con la ropa que tenía, sin nada más, llegué a Varsovia "(Diario, 9 y 10).

En 1924, ingresó a la vida religiosa en la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. En la congregación recibió el nombre de hermana Faustina. En el convento sirvió como cocinera, jardinero y portera.

El diario escrito por la hermana Faustina nació inicialmente a solicitud de su confesor y director espiritual, el Beato Miguel Sopocko, y relata sus encuentros con Jesús misericordioso. Posteriormente, el mismo Señor le pide que describa estos encuentros para el beneficio de las almas, quienes leyendo sus escritos, podrían experimentar el consuelo y coraje para acercarse a él.

Santa Faustina tuvo muchas experiencias místicas, algunos de ellas extremadamente dolorosas desde su primer año de noviciado y después, sufrimientos espirituales y morales relacionados con el cumplimiento de la misión que había recibido de Jesucristo. A través de sus apariciones, Jesús instruía y recordaba a la humilde religiosa el gran misterio de la Misericordia Divina.

En sus últimos diez años de vida la hermana Faustina sufrió mucho debido a la tuberculosis que ataco sus pulmones y los intestinos, entonces, ofrece sus dolores como víctima por los pecadores y la salvación de las almas.

Plenamente unida a Dios, la hermana Faustina fallece con fama de santidad el 5 de octubre de 1938 a los 33 años de edad, de los cuales 13 fueron dedicados a la vida religiosa. Su cuerpo fue colocado en el cementerio del convento en Cracovia - Lagiewniki.

El proceso de canonización de Santa Faustina comenzó en 1965 por el cardenal Karol Wojtyla y ya como Papa, San Juan Pablo II, la beatificó en 1993 y la canonizo en el año 2000. La fecha de su fiesta litúrgica se celebra el 05 octubre.

Por medio de la Santa Faustina, conocida como la secretaria o la Apóstol de la Misericordia, denominada así por Jesús, vino la devoción a la Divina Misericordia.

JUAN PABLO II(1920 - 2005)


22 de octubre, aniversario del inicio de su pontificado

Dios en su creación perfecta envía hijos escogidos para cumplir misiones que son misterios para la humanidad, como la familia Wojtyla.

Una familia nace a los pies de la Virgen María en Cracovia cuando una joven pareja se conoce al prenderle velas a Nuestra Señora. Sobre la mirada y devoción de ambos a la Virgen, brota un grande amor. Cuando Emilia y Karol Wojtyla se casan, se mudan a una pequeña ciudad llamada Wadowice.

Cuando la pareja ya tenía un hijo de catorce años y una hija en el cielo, nasce el hijo menor, Karol Józef Wojtyla, el día 18 de mayo de 1920. En aquella hora las campanas de la iglesia tocaban alegremente el Ave María y Emilia pide que las ventanas de su cuarto sean abiertas, así, el primer sonido a ser escuchado por el recién nacido seria la alabanza a Nuestra Señora, probablemente origen del grande amor de San Juan Pablo II por la Virgen María.

A los seis años, Lolek, como cariñosamente Juan Pablo II era llamado en familia, inicio sus estudios y diariamente, antes de ir para su escuela, el acompañaba a sus padres en la misa. Después de clase su madre tenía el hábito de leerle las historias de la Biblia. Sobre estos tiempos, alguna vez San Juan Pablo II dijo: “Recuerdo como aprendí desde pequeño, en mi familia, a rezar y confiar en Dios.”

A los nueve años hizo la Primera Comunión y con esa misma edad sufrió su primera gran perdida, su madre fallece en trabajo de parto de una niña. Su padre, entonces, decide jubilarse para cuidar a sus hijos.

A los once años entro a una escuela pública y el profesor, el Padre Edward Zacher, además de religión, enseñaba a sus alumnos a pensar, aplicando en la vida lo que aprenderían en la escuela. Les enseñaba que el conocimiento teniendo por fundamento la verdad, no puede excluir a Dios y lleva al hombre al camino de la humildad delante del creador. Fue con este profesor que Lolek comenzó a gustar de la literatura Polonesa, de poesía y teatro. También aprendió con facilidad el latín y el griego. Era reconocido por sus profesores por ser educado y estudioso, y por sus amigos por ser calmado y divertido. Además de eso, Lolek pidió al padre de su parroquia, el Salesiano Kazimierz, para ser monaguillo. Se mostraba tan interesado que quedo responsable por todo ellos.

Tenía 10 años cuando su hermano Edmund se graduó en Medicina. En 1932, cuando Lolek ya tenía 12 años, hubo una epidemia de escarlatina y Edmund, cuidando de los enfermos, también fue contaminado y falleció. El niño guardo con carriño el estetoscopio del hermano hasta en su oficina del vaticano.

Lolek se mudó con su padre para Cracovia para estudiar filosofía en la universidad. Allí aprendió 12 Lenguas, siendo que 9 de ellas las usaría frecuentemente como Papa. A los 19 años escribió su primer libro de poesía: “Salmos Renacentistas”, que no llego a ser publicado por causa de la guerra.

En 1941 su padre muere y Karol queda solo, sin su familia. Con la muerte de su papá, el cierre de la universidad y el horror de la II Guerra Mundial iniciada en 1939, Karol pensó: “tantos amigos míos de Wadowice perdieron la vida en esa guerra, porque yo no?”, y le vino una luz: “El señor quiere que yo sea sacerdote!”. Karol volvió a sentir alegría y paz en su corazón.

En 1942, comenzó a cursar el seminario Clandestino dirigido por el Arzobispo de Cracovia, el Cardenal Adam Stefan Sapieha, donde completo sus estudios. Fue ordenado padre en el día de todos los Santos, el 1º de Noviembre de 1946, por el mismo Cardenal.

Estudio Teología en Roma, por 2 años y en ese periodo aprovechaba sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los inmigrantes Poloneses en Francia, en Bélgica y en Holanda. En 1948, recibió el Doctorado en Teología, con una tesis sobre San Juan de la Cruz y regresó a Polonia donde fue Vicario y Capellán de los Universitarios. En 1951, fue para Vilarejo de Niegowié, a 15 kilómetros de Cracovia. Llegando allá hizo por primera vez un gesto que marco su pontificado, se arrodillo y beso el suelo, un gesto tomado de San Juan María Vianney.

En 1958, a los 38 años, se convirtió en el Obispo más Joven de Polonia. El lema que escogió fue “Totus Tuus”, en relación a la Virgen María. En 1962, el Papa Juan Pablo XXIII convoco al Concilio Vaticano II, cuya participación del Obispo Karol Wojtyla contribuyo con dos de sus más importantes productos, el Dignitatis Humanae y el Gaudium et Spes.

En 1964, el Papa Paulo VI lo nombro Arzobispo de Cracovia y en 1967, Cardenal. Participo de todos los Sínodos Mundial de Obispos desde 1969, realizados cada 3 tres años, en el que se convirtió en 1971 el secretario general.

Karol fue responsable por influenciar muchas realizaciones en la Iglesia hasta la muerte del Papa VI y la Fatídica muerte del Papa Juan Pablo I, su antecesor, quien murió 33 días después del inicio de su pontificado. Delante de esta situación, con 99 votos a 111, El 16 de octubre de 1978 fue elegido el primer Papa Polonés de la historia, Karol Józef Wojtyla. Él fue el primero Oriundo de un país comunista en cuanto aún existía la “Cortina de Hierro” en Europa, el primero en italiano desde 1522 y el más joven (58 años) desde 1846. Adopto el nombre de Juan Pablo II en homenaje a su antecesor y quebró la tradición al aparecer para el público en el balcón en la Plaza de San Pedro luego después de su elección. Como su antecesor, dispensa la coronación Papal Formal.

Su entronización solemne en el ministerio Petrino fue el 22 de Octubre de 1978 y su pontificado fue uno de los más largos de quien se tiene noticia, 26 años y 5 meses, el tercero más largo de la historia de la Iglesia Católica. El más largo fue el de San Pedro Apóstol, que dirigió la Iglesia aproximadamente por 37 años y de segundo está el pontificado del papa Pio IX, que gobernó la Iglesia durante 31 años y 7 meses.

El 13 de Mayo de 1981 sufrió un atentado en la plaza de San Pedro, donde fue gravemente herido por dos tiros disparados disparados por el turco Ali Agca. El atentado sucedió en el mismo día en que, en 1917, Nuestra Señora de Fatima hizo su primera aparición a los tres pastorcitos. El Pontífice siempre afirmo que la virgen María “Desvió las balas y salvo su vida en ese día. Después de 1 año, el 13 de Mayo de 1982, ya recuperado, Juan Pablo II visita por primera vez el Santuario de Nuestra Señora de Fatima para agradecer a la Virgen por haberlo salvado. El Santo Padre ofreció una de las balas que lo alcanzó, al Santuario, que fue posteriormente colocada en la corona de la Virgen, donde permanece hasta hoy. Algunos años después del atentado Juan Pablo II converso con Agca y declaro haberlo perdonado.

También quedó conocido como el Papa de la JMJ: instituyó la Jornada Mundial de la Juventud en 1985, evento religioso que reúne millones de católicos de todo el mundo, sobre todo jóvenes, propagando los enseñamientos de la iglesia.

El 2 de Abril de 2005 el mundo paró ante la noticia de la muerte del Santo Padre Juan Pablo II. Su cuerpo está sepultado en la Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano.

La beatificación de Juan Pablo II fue precedida por su sucesor, Papa Benedicto XVI y aconteció en Roma el día 1 de Mayo de 2011, apenas 6 años después de su fallecimiento.

Su Canonización, junto con la de San Juan XXIII, se dio en una linda ceremonia en un domingo dedicado a la fiesta de la Misericordia el 27 de Abril de 2014 y contó con la presencia del Papa Francisco y del Papa Emérito Benedicto XVI.

En medio de una multitud, dice el Papa Francisco: “Declaramos e definimos que el bendecido Papa Juan Pablo II sea Santo y lo incluimos entre los Santos de la Iglesia, decretando que Él debe ser venerado como tal por todos los fieles”. La declaración fue recibida con los aplausos de la multitud que llenaba la Plaza de San Pedro.

“San Juan Pablo II, Patrono de las Familias, ruega por nosotros!”

SANTA MARGARITA MARIA

Margarita María nació el 22 de Agosto de 1647 en Verosvres, Francia. Fue la quinta de los hijos de Claudio y Felisberta Lamyn.

Sus padres percibieron luego el horror que Margarita María había pecado cuando tenía cerca de 3 años. Bastaba recordarle que un acto cualquiera ofendía a Dios para que la niña se apartara horrorizada. En sus memorias la Santa afirma que Dios le hizo ver “el grande horror del pecado lo que me horrorizo tanto que la más mínima mancha resultaba para mí un tormento insoportable”.

De los 4 a los 7 años, siguiendo la costumbre común de la época, fue a vivir en el castillo de su madrina, Madame de Corcheval, dama noble de la región. Allí, en un ambiente sereno y austero, comenzó su formación. Dos señoras se ocupaban de su educación. Una era simpática y gentil, pero, Margarita María huía de ella. La otra era severa e impertinente, pero curiosamente Margarita María sentía atracción por esta última. Nadie conseguía comprenderla, pero, más tarde percibieron que este hecho era más un síntoma de la protección divina estaba sobre la niña. La primera señora llevaba una vida irregular y la segunda era de una conducta sin mancha. En esto se manifestaba su horror instintivo al pecado.

Su educación fue interrumpida cuando muere Madame de Corcheval y Margarita María tuvo que retornar a su casa paterna. Pero en 1655, en el mismo año de la muerte de su madrina, fallece también su padre. La madre, con el objetivo de mejorar la situación patrimonial que el esposo había dejado de manera complicada y no disponiendo de tiempo necesario para providenciar la educación de su hija, la mandó como pensionista para un convento de Clarisas, lo que era muy habitual.

En el silencio de los Claustros, reflexionando durante largas horas en recogimiento y observando la modestia y el espíritu de oración de las hermanas, Margarita sintió el llamado a la vida religiosa. Fue allí, por vuelta de sus 9 años, que recibió por la primera vez a Jesús Sacramentado. A partir de entonces, las gracias en la oración y su gusto por el recogimiento aumentaron sensiblemente.

A los 11 años de edad fue atacada por una grave enfermedad que algunos decían ser reumatismo y otros parálisis, lo que pone en peligro la vida de Margarita, obligando a la familia a retirarla del convento y llevarla para la casa de los tíos. La enfermedad duro casi 4 años. La niña quedo sema paralitica y tan delgada que los huesos le perforaban la piel por todos lados, impidiendo que ella caminara. Os médicos agotaron toda su ciencia sin ningún resultado.

Margarita, entonces, resolvió consagrarse a Nuestra Señora prometiéndole que, si sanaba, sería una de sus hijas. “Apenas hizo el voto – declara Margarita – quedé curada de la enfermedad, con nueva protección de la Santísima Virgen, la cual tomo enteramente posesión de mi corazón que, mirándome como hija suya, me gobernaba como cosa que le fuera consagrada: me reprendía por mis faltas y me enseñaba a cumplir la voluntad de Dios”.

En un momento de su vida, un sacerdote Franciscano se hospedo en casa de los Alacoque durante una misión y Santa Margarita María aprovecho la ocasión para hacer una confesión general. Al conocer el alto grado de virtud y los deseos de vida religiosa de la joven, el padre opino que ella debía seguir con su vocación, y entonces, el religioso convenció a la familia de Margarita María que ella necesitaba ir en busca de su verdadero llamado. Así, la Santa fue aceptada en el convento de la Visitación de Paray-le-Monial en Junio de 1671, donde tendría seguimiento de una clara inspiración de la providencia.

Santa Margarita María fue una simple Monja que nunca traspaso los muros de su convento. La Providencia, ahora, se complace de este modo en realizar un designio inmenso a partir de una humilde religiosa a través de tres apariciones de Jesús a la Santa: La primera se dio el 27 de Diciembre de 1673, la segunda en 1674 y la tercera en 1675. En ellas, Jesús deja a Santa Margarita las 12 promesas de su Sagrado Corazón, además de pedir la práctica de la Hora Santa y la Institución de la fiesta del Sagrado Corazón. Después de muchos obstáculos en la propagación de las revelaciones, Santa Margarita presencio, al final de su vida, la devoción al Sagrado Corazón de Jesús a través del padre Claudio de la Colombiére.

Santa Margarita María Alacoque murió joven, a los 43 años de edad en Paray-le-Monial, Francia, el 17 de Octubre de 1690. Fue beatificada el 18 de Septiembre de 1864 por el Papa Pio IX y su canonización se dio en 1920 en el pontificado del Papa Benedicto XV. Su día es celebrado el 16 de Octubre.

Son estas las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús hechas a Santa Margarita María Alacoque, para todos aquellos que atienden el pedido de Jesús en reparar su Sagrado Corazón de los Ultrajes cometidos por los hombres:

1ª Promesa: “Mi bendición permanecerá sobre las casas donde se encuentre expuesta la venerada imagen de mi Sagrado Corazón”

2ª Promesa: “Yo daré a los devotos de Mi Corazón todas las gracias necesarias para su estado de vida”

3ª Promesa: “Estableceré y conservare la Paz en sus familias”

4ª Promesa: “Yo los consolare en todas sus penas”

5ª Promesa: “Seré su refugio seguro en la vida y principalmente en la hora de la muerte”

6ª Promesa: “Derramare abundantes bendiciones sobre sus trabajos y emprendimientos”

7ª Promesa: “Los pecadores encontraran en mi Corazón, una fuente inagotable de misericordia”

8ª Promesa: “Las almas tibias se volverán fervorosas por la práctica de esta devoción

9ª Promesa: “Las almas fervorosas harán rápidos progresos en una alta perfección”

10ª Promesa: “Daré a los Sacerdotes que practiquen especialmente esa devoción el poder de tocar los corazones más endurecidos”

11ª Promesa: “Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre inscrito para siempre en mi corazón”

12ª Promesa: “A todos los que comulguen, en los primeros viernes de cada mes por 9 meses consecutivos, daré la gracia de la perseverancia final y de la salvación eterna“

PATRONO CELESTIAL: SAN MIGUEL ARCANGEL


Los Ángeles son criaturas Espirituales que se caracterizan por el oficio al que son designados a ejercer en constante obediencia a Dios. “Por todo su ser, los Ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque “contemplan constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mt 18, 10), son poderoso ejecutores de su palabra, obedientes al sonido de su palabra” (Salmo 103, 20), CIC 329.

Sabiendo de la importancia del auxilio de estos seres iluminados para nuestra vida espiritual, la comunidad Mirada Misericordiosa tiene una especial devoción y grande confianza en la protección de su Patrono Celestial y Jefe de las milicias Celestes, San Miguel Arcángel.

Miguel, “Mika-El, Quien como Dios!”: El significado de su nombre y su humildad reflejan la adoración y sumisión que el miembro de la Comunidad Mirada Misericordiosa quiere vivir con Dios en todas las situaciones de su vida, creyendo firmemente en su poderío y buscando con fidelidad y testimonio de vida cristiana, retribuir a su amor. “Es urgente, más que nunca, recurrir hoy a la protección de San Miguel, recordando que Él es protector y defensor de la iglesia y de los fieles, el guardián del paraíso, el presentador de las almas junto a Dios, el Ángel de la Paz y el vencedor de Satanás.” (Pio XII en 8 de mayo de 1940)

El Arcángel Miguel, guardián y protector de la Iglesia, de la Eucaristía, de la Familia ejerce importantes intervenciones tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, asegurando al pueblo de Dios seguro auxilio en el combate espiritual.

Conscientes de esta caminada espiritual y sabiendo de la necesidad del auxilio de este poderoso Arcángel, en este tiempo en que vivimos se hace urgente la veneración a San Miguel Arcángel. “Pero, yo garantizo que siendo esta guerra la más difícil de todas, ya que nosotros mismos es que somos combatidos, también la victoria es más agradable a Dios y más gloriosa al vencedor.” (Lorenzo Scupolli, El Combate Espiritual).

Juan Pablo II, en su visita al Santuario de San Miguel en el Monte Gargano, Italia el 24 de Mayo de 1987, también nos muestra el pensamiento de la Iglesia sobre este poderoso Arcángel para los tiempos de hoy: …. Por más fragmentadas que sean las noticias de la Revelación sobre la personalidad y el papel de San Miguel, están son muy elocuentes. Él es El Arcángel (Jd 1, 9) que reivindica los derechos alienables de Dios. Es uno de los príncipes del cielo puesto como guardián del pueblo elegido (Dn 12, 1), de donde vendrá el salvador. Ahora, el nuevo pueblo de Dios en la tierra. La iglesia de Cristo es fuente inagotable de amor y seguridad, es verdad que “las puertas del infierno nada podrán contra ella (La iglesia de Cristo) “, según la afirmación del señor (Mt 16,18), pero esto no significa que estamos exentos de las pruebas y de las batallas contra las insignias del maligno.

En esta lucha, el Arcángel Miguel está al lado de la Iglesia para defenderla contra las iniquidades del siglo y para ayudar a los creyentes a resistir al demonio que “anda alrededor, como un León que ruge, buscando a quien devorar” (1Pe 5,8).

Esta lucha contra el demonio, la cual caracteriza la figura del Arcángel San Miguel, es actual hasta hoy, porque el demonio está aún vivo y activo en el mundo. Con efecto, el mal que en El existe, el desorden que se verifica en la sociedad, la incoherencia del hombre, la ruptura interior de la cual es víctima, no son apenas las consecuencias del pecado original, sino también, efecto de la acción nefasta y obscura de Satanás, de este incitador del equilibrio moral del hombre al cual San Paulo no duda en llamar “el dios de este mundo“(2 Cor 4, 4). Se manifiesta como encantador astuto, que se sabe insinuar en el juego de nuestro actuar para ahí introducir desvíos tan nocivos cuanto las apariencias de nuestras aspiraciones instintivas. Por eso, San Pablo, el Apóstol de las personas, pone a los cristianos de sobre aviso en cuanto a las insinuaciones del Demonio y de los innúmeros sectarios cuando exhorta a los habitantes de Éfeso a revestirse “de la armadura de Dios para que puedan resistir a las acechanzas del demonio. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los espíritus malignos dispersos por los aires” (Ef 6, 11-12). A esta lucha nos llama la figura de San Miguel Arcángel, a quien la iglesia, tanto en Oriente como en Occidente, jamás cesó de rendir tributo en un culto especial”. (L’Osservatore Romano, jornal oficial de la Santa Sede, de 31 de Mayo de 1987).

Junto a esta devoción, la cuaresma de San Miguel Arcángel auxilia a los cristianos a recogerse en oración y ayuno. Es un periodo de especial ayuda al cristiano para combatir y perseverar en el camino de la conversión y santidad, también para percibir con más claridad su vida espiritual.

“En aquel día Surgirá Miguel, el gran Comandante, siempre de pie al lado de su pueblo” (Dn 12,1)

CUARESMA DE SAN MIGUEL ARCANGEL


Periodo de Cuaresma: 15 de Agosto a 29 de Septiembre.

La Cuaresma de San Miguel Arcángel tiene inicio el día 15 de Agosto, fiesta de la Asunción de Nuestra Señora y termina el día 29 de Septiembre, fiesta de los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.

Como hacer la Cuaresma:

- Providenciar un altar para San Miguel con una Imagen o estampa.
- Todos los días: Encender una Vela Bendita
Ofrecer una penitencia única, que debe perdurar durante toda la Cuaresma.
Hacer la señal de la Cruz
Rezar las oraciones que siguen a continuación.


ORACION INICIAL:


San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Sacratísimo Corazón de Jesús, ten piedad de nosotros (3 veces)

LETANIAS A SAN MIGUEL ARCANGEL:



Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.


Santa María, Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
San Miguel, ruega por nosotros.
San Miguel, lleno de la gracia de Dios, ruega por nosotros.
San Miguel, perfecto adorador del Verbo Divino, ruega por nosotros.
San Miguel, coronado de honor y de gloria, ruega por nosotros.
San Miguel, poderosísimo príncipe de los ejércitos del Señor, ruega por nosotros.
San Miguel, portaestandarte de la Santísima Trinidad, ruega por nosotros.
San Miguel guardián del Paraíso, ruega por nosotros.
San Miguel, guía y consolador del pueblo Israelita, ruega por nosotros.
San Miguel, esplendor y fortaleza de la Iglesia militante, ruega por nosotros.
San Miguel, honor y alegría de la Iglesia triunfante, ruega por nosotros.
San Miguel, luz de los Ángeles, ruega por nosotros.
San Miguel, baluarte de la verdadera fe, ruega por nosotros.
San Miguel, fuerza de los que combaten por el estandarte de la cruz, ruega por nosotros.
San Miguel, luz y confianza de las almas en el último momento de vida, ruega por nosotros.
San Miguel, socorro seguro, ruega por nosotros.
San Miguel, nuestro auxilio en todas las adversidades, ruega por nosotros.
San Miguel, mensajero de la sentencia eterna, ruega por nosotros.
San Miguel, consolador de las almas que están en el purgatorio, ruega por nosotros.
San Miguel, a quien el Señor encomendó recibir las almas después de la muerte, ruega por nosotros.
San Miguel, príncipe nuestro, ruega por nosotros.
San Miguel, abogado nuestro, ruega por nosotros.


Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.
Cristo, escúchanos.
Cristo, atiéndenos.


Ruega por nosotros, glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo; para que seamos dignos de alcanzar sus promesas. Amen.


Oremos:

Señor Jesucristo, santifícanos con una bendición siempre nueva y concédenos, por la intercesión de San Miguel, la sabiduría que nos enseña a juntar riquezas en el cielo y a cambiar los bienes del tiempo presente por los bienes eternos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Al final se reza:

Un Padre Nuestro en honor de San Gabriel
Un Padre Nuestro en honor de San Miguel
Un Padre Nuestro en honor de San Rafael
Un Padre Nuestro en honor a Nuestra Señora Reina de los Ángeles
Un Padre Nuestro en honor a nuestro Ángel de la Guarda.

Gloriosísimo San Miguel, jefe y príncipe de los ejércitos celestes, fiel guardián de las almas, vencedor de los espíritus rebeldes, amado de la casa de Dios, nuestro admirable guía después de Cristo. Tú, cuya excelencia y virtudes son eminentísimas, dígnate librarnos de todos los males, a todos nosotros que recurrimos a vos con confianza y haced que por vuestra incomparable protección, ganemos cada día más en la fidelidad en servir a Dios. 

V. Ruega por nosotros oh bienaventurado San Miguel, príncipe de la Iglesia de Cristo 
R. Para que seamos dignos de sus promesas.

Oración: Dios, todopoderoso y eterno que por un prodigio de bondad y misericordia para la salvación de los hombres, escogiste como príncipe de Vuestra Iglesia al gloriosísimo Arcángel San Miguel, hacednos dignos, vos lo pedimos, de que seamos preservados de todos nuestros enemigos a fin de que en la hora de nuestra muerte ninguno de ellos nos pueda inquietar, pero que se nos conceda introducirnos por él en la presencia de Vuestra poderosa y ajusta Majestad, por los merecimientos de Jesucristo, Nuestro Señor. 

CONSAGRACION A SAN MIGUEL ARCANGEL



Oh, príncipe nobilísimo de los ángeles, valiente guerrero del Altísimo, celoso defensor de la gloria del Señor, terror de los espíritus rebeldes, amor y delicia de todos los ángeles justos, mi dilectísimo a Arcángel San Miguel, deseando yo hacer parte del número de tus devotos y siervos, a ti hoy me consagro, me dono y me ofrezco y me pongo a mí mismo, a mi familia y todo lo que me pertenece debajo de tu poderosísima protección.
Es pequeña la ofrenda de mi servicio, siendo como soy, un miserable pecador, pero tú engrandecerás el afecto de mi corazón, recuerda que de hoy en adelante estoy debajo de tu sustento y debes asistirme toda mi vida y alcanzarme el perdón de mis muchos y graves pecados, la gracia de amar a Dios de todo corazón, a mi querido Salvador Jesucristo y a mi dulce Madre María Santísima, alcánzame los auxilios que me son necesarios para obtener la corona de la eterna gloria.
Defiéndeme de los enemigos del alma, especialmente a la hora de la muerte. Ven, oh, príncipe gloriosísimo, asísteme en la última lucha y con tu arma poderosa lanza lejos, precipitando a los abismos del infierno al ángel quebrador de promesas y soberbio que un día postraste en el combate del cielo. San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate para que no perezcamos en el juicio supremo. Amen.