Devociones de la CMM


SAGRADO CORAZON DE JESUS e INMACULADO CORAZON DE MARIA

Nuestro Señor Jesús Cristo quiso servirse de Santa Margarita María de Alacoque para difundir universalmente la devoción al Sagrado Corazón. Después de la muerte de la Santa en 1690, esta devoción se extendió por todo el mundo.

El Sagrado Corazón de Jesús es representado por la imagen de un Corazón completamente rodeado por llamas, coronado de espinas traspasado por una herida profunda, junto con una cruz.

En sus apariciones, Jesús revelo a Santa Margarita María de Alacoque el deseo ardiente que tenia de salvar a los pecadores. Por lo tanto, le pidió la institución de una fiesta litúrgica para honrarlo, con la comunión reparadora en los nueve primeros viernes de cada mes, que consiste en el ofrecimiento de la Sagrada Comunión Eucarística en reparación a los agravios cometidos al Sagrado Corazón de Jesús.

Siendo así, se hace necesario el acto de desagravio al Sagrado Corazón de Jesús, atender su pedido y difundir su Culto. Nuestra reparación atraerá la misericordia de Dios y sus abundantes gracias indispensables para la salvación de la humanidad.

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús fue incentivada por innumerables santos y también en las apariciones de Fátima. El Ángel de Portugal hizo referencia expresa al Corazón de Jesús en sus tres apariciones a los pastorcitos Lucia, Francisco y Jacinta. Les dijo el Ángel: “Los Corazones de Jesús y María están atentos a la voz de vuestras suplicas”.

Por lo tanto, a través de la aparición en Fátima se inicio junto al Sagrado Corazón de Jesús, la devoción al Inmaculado Corazón de María, que por medio de la Virgen ofreció los medios para la propagación de esta devoción tan difundida en los días de hoy.

El día 10 de Diciembre de 1925, en Pontevedra, España, Nuestra Señora revelo a la Hermana Lucia la devoción reparadora de los cinco primeros Sábados, que consiste en el ofrecimiento de la sagrada comunión Eucarística en reparación de los agravios cometidos también al Inmaculado Corazón de María.

En Fátima, Nuestra Señora nos deja una afirmación consoladora del poder de estos corazones sobre el mal y su interferencia en nuestras vidas y en nuestras familias: “Por fin, mi Inmaculado corazón triunfara”.

Imposible amar verdaderamente el Corazón de Jesús si no amo, también, el Inmaculado Corazón de Maria! En la Medalla Milagrosa presentada por la Virgen Maria a Santa Catalina Laboure, están acuñados en su reverso “Los dos corazones”: El corazón de Jesus, rodeado de espinas y el corazón de Maria, traspasado por una espada.

Santa Margarita Maria de Alacoque comprendió profundamente esta intima unión entre las devociones de los Corazones de Jesus y Maria pues consideraba las dos como una sola devoción. Esta santa rezaba siempre la siguiente Jaculatoria; “Divino Corazón de Jesus yo vos adoro y vos amo del modo como vives en el Corazón de Maria y vos pido que vivas y reines en todos los corazones”.

San Juan Eudes nos enseña a contemplar a Jesus en el Corazón de Maria. El considera una sola las devociones al Sagrado Corazón de Jesus y al inmaculado Corazón de Maria. Cuando se refiere a los dos corazones, usa siempre una forma singular, como se ambos fuesen uno solo. El santo decía: “Entrégate a Jesus para entrar en la inmensidad de su gran corazón, que contiene el corazón de su Santa Madre y de todos los santos, y para perderte en ese abismo de amor, de caridad, de misericordia, de humildad, de pureza, de paciencia, de sumisión y de santidad” y aun “Quien ve a Jesus ve a Maria, quien ama a Jesus, ama a Maria”!

Comprendiendo también la íntima unión que existe entre estas devociones y que estos dos corazones permanecen siempre unidos, imposible seria considerarlos separadamente. De esta forma, juntamente con la Devoción al sagrado Corazón de Jesus, la Comunidad Mirada Misericordiosa es reparadora del Inmaculado Corazón de Maria que traspasado por la espada de dolor, sufre por todos nosotros.

Por el Dulce e Inmaculado Corazón de la Virgen Maria los miembros de la Comunidad Mirada Misericordiosa sumergen sus vidas, sus sufrimientos, sus alegrías y los desafíos de la misión que Dios les confió en el Misericordioso Corazón de Jesus Cristo que se muestra abierto y lleno de amor y misericordia para todos nosotros.

DIVINA MISERICORDIA



Sintiéndose sumergidos en el misterio insondable de la Misericordia de Deus por medio de la Mirada Misericordiosa de Maria es que los miembros de la Comunidad Mirada Misericordiosa actuaran en la Iglesia, ejerciendo la misericordia con el prójimo en obras, palabras y oración.

La devoción a la Divina Misericordiosa tiene profunda relación con la devoción al Sagrado Corazón de Jesus, pues la Misericordia de Dios nació del Corazón Misericordioso de Cristo.

Conforme se encuentra en la introducción del Diario de Santa Faustina: “La esencia del culto de la Misericordia de Dios consiste en una actitud de confianza cristiana para con Dios y de un amor activo para con el prójimo. Nuestro señor dice: ‘Deseo la confianza de mis criaturas ‘ ( Diario – n. 1059). Jesus aun pide a la Santa, obras de misericordia por medio de acciones, palabras y oración. ‘Espero de ti obras de misericordia, que deben nacer de tu amor para conmigo. Debes mostrarte misericordiosa con los otros, siempre y en cualquier lugar. Tu no puedes dejar de hacerlo, ni disculparte ni justificarte ‘ (Diario – n. 742). Jesus desea que sus devotos cumplan en cada día por lo menos un acto de amor para con el prójimo. La divulgación del culto de la Misericordia Divina no exige necesariamente muchas palabras, pero siempre una actitud de Fe, de Confianza en Dios, tornándose cada vez más misericordiosos.

- Formas de Culto a la Divina Misericordia

El culto a la Divina Misericordia fue expandido por Santa Faustina por medio de su diario, que con simplicidad, entretanto, de forma muy profunda, auxilia a los cristianos que se aproximen a este misterio del Corazón de Cristo.

Encontramos en el diario de Santa Faustina las siguientes formas de culto a la Divina Misericordia:

Imagen de Jesus Misericordioso


La imagen de Jesus Misericordioso es frecuentemente designada como Imagen de la Divina Misericordia, pero constituye también una señal para recordar el deber cristiano de la confianza en Dios y de un amor para con el prójimo.

Dice Jesus a Santa Faustina en su Diario: “Por medio de esta Imagen concederé muchas gracias a las almas. Ella debe recordar las exigencias de Mi Misericordia, porque mismo siendo la Fe mas fuerte de nada sirve sin obras.” (Diario – n. 742).

La imagen representa a Jesus Resucitado que trae Paz a los hombres por la remisión de los pecados por el precio de su pasión y muerte en la cruz.

“El Rayo Pálido simboliza el Agua que justifica a las almas, el rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas. (…) Feliz aquel quien viva a la sombra de ellos.” (Diario – n. 299). El alma es purificada por el sacramento del bautismo y de la reconciliación, mientras que la eucaristía la alimenta abundantemente. Los dos rayos significan los sacramentos y todas las gracias del Espíritu Santo, cuyo símbolo bíblico es el agua y también la Nueva Alianza de Dios con el hombre, hecha en la sangre de Cristo.

Fiesta de la Misericordia



“Yo deseo que exista la fiesta de la misericordia” ( Diario – n. 49)

La fiesta de la Misericordia ocupa un lugar privilegiado entre todas las formas de devoción. Ella es celebrada en el domingo siguiente al domingo de Pascua y revela el profundo sentido teológico que hay entre el Misterio Pascual y el Misterio de la Misericordia de Dios. Hay una estrecha unión entre estos dos misterios divinos. A pedido del propio Jesus, la Novena a la Divina Misericordia se inicia en el viernes santo y se termina en el sábado que antecede a su gran fiesta, el Domingo de la Misericordia.

Rosario de la Divina Misericordia

Los que rezan el rosario de la divina Misericordia ofrecen al Eterno Padre el Cuerpo y la Sangre, el alma y la divinidad de Jesus Cristo en expiación por los propios pecados, los de sus seres queridos y los de todo el mundo y, uniéndose al sacrificio de Jesus, recurren a aquel amor que el Padre Celestial tiene para con su Hijo y en El para con todos los hombres. En esta oración claman la misericordia para si mismo y para el mundo entero y, de este modo, se hace también una obra de misericordia.

“Las almas que recen este rosario serán envueltas por Mi Misericordia durante su vida, y de modo particular, en la hora de la muerte.”

Hora de la Misericordia

Jesus pidió a Santa Faustina que venerase la hora de Su Santa Muerte diciendo lo siguiente; “Te recuerdo mi hija, que todas las veces que escuches el golpe del reloj, a las tres horas de la tarde, debes sumergirte en toda mi Misericordia, adorándola y glorificándola. Implora la omnipotencia de ella a favor del mundo entero y especialmente de los pobres pecadores, porque en ese momento fue largamente abierta para toda alma. En esa hora, conseguirán todo para ti y para los otros. En esa hora se realizo la gracia para todo el mundo: La Misericordia venció la justicia…. “. (Diario n. 1572)

Información especial se encontró en el Diario de Santa Faustina en su prefacio, cuando dice que en el Extremo Oriente se llegaron a construir relojes en los que a las tres de la tarde son señaladas de modo especial para marcar “La grande Hora de la Misericordia” recordando a los fieles la hora de la muerte de Cristo en la cruz.

La Divulgación del Culto de la Misericordia

“La Misericordia del señor es glorificada por las almas de los Santos en el cielo, que han experimentado sobre si esta misericordia infinita. Lo que aquellas almas hacen en el cielo – yo lo empezare ya aquí en la tierra. Glorificare a Dios por su bondad infinita y tratare de que otras almas conozcan y glorifiquen esta inexpresable e inconcebible Misericordia de Dios. “ (Diario – n. 753)

Así, siguiendo el ejemplo de Santa Faustina Kowalska, buscando hacer lo que Jesus pide a Ella, los miembros de la Comunidad Mirada Misericordiosa servirán a los sacerdotes, religiosos y la Familia en la persona de Jesus Cristo. A partir de una Mirada Misericordiosa de Maria y en unión con la Iglesia divulgaran y llevaran el amor misericordioso de Dios en las practicas de las Obras de Misericordia.

SANTA TERESITA DEL NIÑO JESUS



Doctora de la Iglesia y Patrona de las misiones Católicas.
Fecha Conmemorativa: 1 de Octubre
Maria Francisca Teresa Martin nació el día 2 de Enero de 1873 en la ciudad de Alençon (Francia) en un autentico hogar cristiano. Hija de Luis Martin y Zélia Guérin Martin, esposos que vivieron con intenso fervor religioso y profunda devoción a Nuestra Señora. La rutina de los esposos incluía misas diarias, comunión frecuente y adoración al Santísimo Sacramento. Ambos tenían el habito de la confesión frecuente y de hacer peregrinaciones y retiros espirituales. Los esposos participaban activamente en la parroquia y daban innúmeros ejemplos de caridad, visitando ancianos y presos, en el auxilio a los pobres, en la asistencia a los enfermos y en la acogida y disponibilidad para con todos. Tuvieron nueve hijos, Cuatro murieron aun siendo niños y las otras cinco hijas (Marie, Paulina, Léonie, Celine y Teresa), por haber presenciado tantas demostraciones de amor y de las virtudes cristianas en familia, decidieron seguir la vida religiosa, lo que demuestra el amor de toda la familia a Dios y a sus obras. Teresa, dos meses antes de morir, dijo: “O buen Dios dame un Padre y una Madre mas dignos del cielo que de la tierra”.

Teresa poco convivio con su mamá, que falleció cuando ella tenia apenas 4 años y medio. Sus hermanas ayudaron al papá en su crianza y formación cristiana. Paulina, una de sus hermanas, le enseño a Teresa desde pequeña a considerar su alma como “un jardín de delicias, en el cual es preciso cultivar las flores de virtudes que Jesús vendrá a coger en su primera visita”.

Teresa acompañaba a sus hermanas iniciando la vida religiosa, lo que aumentaba en ella el deseo de también ingresar en el Carmelo. Su padre le concede ese permiso, pero era necesario que antes ella cumpliese quince años. Una vez los cumplió, a pesar de su corta edad, Teresa le presenta al Papa León XII su pedido de ingresar en la vida religiosa.

Aún antes de entrar en el Carmelo Teresa ya sentía un profundo amor por las almas y ofrecía sacrificios por la conversión de los pecadores. Un ejemplo de eso fue cuando, en 1887 Teresa escucho decir que un hombre seria condenado por el brutal asesinato de dos mujeres y un niño. Teresa rezo fervorosamente e hizo sacrificios por la conversión del asesino y para que su alma pudiera ser salva. A pesar de su condena, el no demostró ningún remordimiento, pero en el momento de su ejecución, se agarro a un crucifijo y lo beso por tres veces.

A los 15 años Teresa recibe la autorización del Obispo y entra en la Orden de las Carmelitas Descalzas en Lisieux y a los 16 recibe el habito y el nombre de Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz.

Comienza, entonces, la aventura y experiencia espiritual de Teresa del Niño Jesús en el Carmelo que la llevo a entregarse al amor de Jesús Cristo y a abandonarse en una entrega confiada en las manos del Padre. Así, a los 21 años adopta la “pequeña Vía”, la infancia espiritual del cristiano y descubre la alegría de ser pequeña y de reconocerse pequeño delante de Dios, creyendo que El se agrada de quien se hace humilde y simple en la forma de vivir, haciendo todo con amor y por amor a Jesús.

Un año después Teresa demuestra también su intercesión y cuidado por las almas consagradas cuando escribe esta oración: “Padre Eterno, una vez tu me diste como mi herencia el adorable rostro de tu Divino Hijo, yo ofrezco este rostro a ti y te imploro, en cambio de esta moneda de valor infinito, que perdones la ingratitud de las almas dedicadas a Ti y que perdones todos los pobres pecadores.”

En ese abandono y amor filial, Teresa del Niño Jesús entrega su alma el día 30 de Septiembre de 1897, con apenas 24 años, después de una larga enfermedad de tuberculosis.

Son de los últimos días de su existencia estas memorables palabras: “ Nunca de a Dios sino amor y con amor también me ha de recompensar. Después de mi muerte haré caer una lluvia de Rosas.

Siento que esta llegando la hora de desempeñar mi misión, la de hacer amar a Nuestro Señor como lo amo…. de dar a conocer mi verdad a las almas. Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra”.

En 1925 es canonizada por el Papa Pio XI y después de su canonización queda conocida como Teresita del Niño Jesús. Dos años después fue nombrada Patrona Universal de las Misiones Católicas y en 1997, proclamada Doctora de la Iglesia por el Papa Juan Pablo II.

l libro “Historia de un alma” muestra que en la vida de Santa Teresita del Niño Jesús, se puede encontrar una perfecta armonía en las virtudes que le adornan el alma y el secreto que la tornaron tan agradable a los ojos de Dios. La humildad, la simplicidad, la abnegación de si misma, el espíritu de sacrificio, un amor sin limites a Nuestro Señor Jesús Cristo y una confianza sin reservas en Dios.

“ Santa Teresita Del Niño Jesús, ruega por nosotros! ”





Llagas abiertas y en la preciosísima Sangre de Nuestro Señor.

Los Estigmas de los Santos llagados pueden ser visibles ó invisibles, permanentes ó transitorios, aparecer simultáneamente ó sucesivamente. A lo largo de la historia de la Iglesia cerca de 300 personas recibieron los estigmas, de estas personas, cerca de 60 fueron canonizadas.

Actualmente, existe una dificultad general en reconocer que el sufrimiento puede ser vivenciado como participación en la redención de la humanidad. De hecho, los sufrimientos de la presente vida son un capital de gracias inmensurables, se asocian a la Pasión de Nuestro Señor Jesús Cristo.

Aprendemos con la historia de la vida de los santos que recibieron las llagas de Cristo a unir cada sufrimiento, cada dolor y tribulación a la pasión de Jesús para que ningún sufrimiento sea en vano y tenga un verdadero sentido.


TOTUS TUUS!

  • “Todo por Jesús, nada sin Maria”